i.31 sanitary cleaner probiotic
Con efecto limpiador autocontinuo. Especialmente indicado para zonas de difícil acceso como (micro)poros, rincones y grietas. Elimina los malos olores (de orina) de forma permanente.
FAQ
-
Los productos de limpieza convencionales están diseñados para eliminar la suciedad visible y la contaminación durante el propio proceso de limpieza. Los productos de limpieza probióticos funcionan de manera diferente. Además de limpiar la superficie, introducen microorganismos beneficiosos que permanecen activos después de la aplicación. Estos probióticos continúan descomponiendo los residuos orgánicos y ayudan a controlar el regreso de bacterias no deseadas mediante un proceso natural llamado exclusión competitiva. En términos simples: los limpiadores convencionales dejan de funcionar después de la limpieza, mientras que los limpiadores probióticos continúan funcionando después.
-
Los productos de limpieza probióticos son especialmente eficaces en situaciones donde la limpieza tradicional tiene limitaciones. Son ideales para superficies con estructuras, poros, juntas o zonas de difícil acceso donde la contaminación orgánica puede acumularse con el tiempo. También son muy adecuados para entornos con problemas recurrentes de olores, ya que los probióticos descomponen la fuente del olor en lugar de enmascararlo. La limpieza probiótica ofrece mejores resultados como parte de una rutina constante de limpieza diaria o de mantenimiento, cuando se busca una mejora a largo plazo.
-
Sí. Los productos de limpieza probióticos ayudan a eliminar los olores descomponiendo los residuos orgánicos que los causan. En lugar de enmascarar temporalmente los olores con fragancias, los probióticos actúan sobre la fuente del problema. Esto los hace especialmente eficaces en entornos donde los olores tienden a reaparecer con frecuencia.
-
Los productos de limpieza probióticos son menos adecuados en situaciones donde se requiere una desinfección inmediata. Debido a que los probióticos son bacterias beneficiosas vivas, los desinfectantes las eliminan, haciendo que el efecto probiótico sea ineficaz.
También son menos adecuados para entornos muy contaminados que primero requieren una limpieza profunda intensiva. En estas situaciones, la limpieza probiótica se recomienda posteriormente como parte de una rutina de mantenimiento continua.
Además, los productos de limpieza probióticos suelen ser menos eficaces en superficies muy lisas y no porosas. Como las bacterias se adhieren de forma natural mejor a las superficies estructuradas o porosas, los probióticos tienen menos capacidad para establecerse en materiales extremadamente lisos, como ciertas superficies recubiertas o pulidas. Como resultado, el efecto probiótico a largo plazo puede ser más limitado en estas aplicaciones.